BROTES VERDES EN OCTUBRE 2013?

El principal desafío para el medio plazo será consolidar una recuperación sostenible capaz tanto de generar empleo, como de avanzar en la senda de reducción de los desequilibrios acumulados en la última etapa expansiva. Para ello será necesario que la política económica siga teniendo como objetivos fundamentales el incremento de la capacidad de crecimiento potencial a través de las reformas estructurales y la búsqueda de la estabilidad macro y, por tanto, la recuperación de la confianza de los agentes. Por su parte, las señales de la EPA han sido las esperadas, se ha creado empleo gracias a la estacionalidad, pero descontado ese efecto, el empleo se contrajo un 0,4% (-70.300), tasa que supera en una décima la del trimestre anterior. En cuanto al dato de desempleo, fue el mejor en un tercer trimestre desde 2005: se redujo en 72.800 personas hasta 5,9 millones, el 26% de la población activa, tres décimas menos que en el trimestre anterior. Hay que tener en cuenta, no obstante, que la caída de la tasa de paro sigue condicionada, en parte, por el descenso de la población activa (-33.000 trimestral y -370.000 interanual), debido, a su vez, al abandono del mercado, tanto de extranjeros que regresan a sus países de origen como de aquéllas personas que abandonan la búsqueda desanimadas ante la falta de oportunidades. Habrá que esperar hasta, al menos, el 2T14 para que empiece a generarse empleo estable, más allá de factores estacionales. Finalmente, en el último trimestre se han reducido en 146.000 personas los asalariados con contrato indefinido (-406.000 en el último año

El   mercado de la vivienda español, tras cinco años de profundo ajuste, comienzan a percibirse los primeros indicios de que la estabilización del sector está próxima. Aunque el mercado sigue muy debilitado, las ventas en las zonas que acumulan un mayor ajuste de precios comienzan a reactivarse, de manera que la venta de viviendas podría estar tocando fondo en la zona de 75.000 unidades por trimestre, al igual que la promoción de nueva vivienda (algo menos de 10.000 unidades al trimestre). El elemento dinamizador del mercado está siendo la creciente reactivación de la inversión de extranjeros que compran casi el 20% de las viviendas totales, porcentaje que se acercaría al 50% en Alicante y que superaría el 30% en Tenerife, Málaga, Gerona y Baleares. La recuperación de los precios de venta no la esperaríamos hasta finales de 2015, aunque ya se están estabilizando en Canarias o Baleares. Esto es así, porque es necesaria una corrección adicional (5%/10%) para situar la accesibilidad en niveles que permitan la recuperación de la demanda. Finalmente, resaltar que se aprecia un creciente peso de las transacciones sin financiación hipotecaria (más del 30% en lo que llevamos de año), lo que también está asociado al creciente peso de los inversores extranjeros,

Las cuentas financieras de la economía española siguen reflejando los esfuerzos del sector privado para ajustar los elevados niveles de endeudamiento acumulados en la anterior etapa expansiva, lo que ha permitido reducir la deuda total en casi 22 puntos de PIB hasta el 209%, mínimo en 7 años, pero todavía lejos de los niveles de 2003-2004 (160% de PIB). Las empresas están realizando este proceso con más intensidad que las familias, al utilizar la capacidad para vender activos (61.816 millones de euros en el último año), lo que unido a la capacidad de financiación (31.383 millones de euros) ha permitido reducir los pasivos netos en 93.654 millones de euros. De esta manera, la deuda empresarial se está reduciendo a ritmos anuales del 10% hasta 1,32 billones de euros (129% del PIB), aunque todavía lejos del umbral estadístico que considera “sostenibles” la Comisión Europea (90% del PIB). En el caso de las familias, también están realizando un importante esfuerzo de desapalancamiento, pese a que su capacidad para saldar deudas está muy mermada por la caída de la renta disponible. Pese a ello, la deuda se sitúa en niveles de 2006 (por debajo del 80%), aunque se consigue a costa del consumo y de unos niveles de inversión en vivienda muy reducidos, como comentábamos anteriormente. Los avances que se registran en el desapalancamiento del sector privado no financiero han ido acompañados por un intenso aumento del endeudamiento de las AA.PP., que alcanza ya el 115% del PIB (esta cifra incluye todos los pasivos y no sólo los que se tienen en cuenta en el procedimiento de déficit excesivo de Bruselas).  En consecuencia, la deuda total no se ha reducido, sino que, incluso, ha aumentado.